El proceso de selección

Una selección meticulosa para un AOVE extraordinario

Cada campaña comienza mucho antes de la recolección. En Septiembre recorremos la finca y evaluamos cada olivo de forma individual para identificar aquellos que reúnen las condiciones optimas de carga, estado sanitario y desarrollo del fruto. solo ellos formaran parte de nuestra selección verde picual.

El instante preciso

Seguimos de cerca la evolución del fruto hasta encontrar el momento exacto para su recolección. Cosechamos la aceituna todavía verde, antes del inicio del envero, aun sabiendo que su rendimiento en aceite será menor.

Renunciamos a cantidad para buscar calidad, preservando la intensidad de sus aromas, su frescura, sus matices y un mayor contenido en polifenoles, características que definen nuestra Selección Verde Picual.

Cuando el día aún no ha comenzado

Recolectamos de madrugada, aprovechando las horas más frías del día, para que la aceituna conserve al máximo su frescura y cualidades desde el momento en que abandona el árbol.

La recolección se realiza únicamente con nuestro paraguas vibrador. Cada olivo recibe una sola vibración, sin vareo ni intervención manual para forzar la caída del fruto, buscando recoger únicamente aquella aceituna que se desprende y se encuentra en el punto de maduración que hemos determinado para nuestra Selección Verde Picual.

Al recoger el fruto directamente sobre el paraguas, evitamos el uso de mantos y el contacto de la aceituna con el suelo. No es pisada ni arrastrada sobre la tierra, reduciendo su manipulación y preservando su integridad hasta su llegada a la almazara.

No buscamos recoger más. Buscamos recoger exactamente el fruto que queremos transformar en aceite

Del olivo al la Almazara sin esperas

Desde el momento de la recolección comienza una carrera contra el tiempo. Por eso, en un máximo de 3 horas nuestra aceituna llega a la almazara y comienza su molturación.

El transporte se realiza en pequeñas partidas de no más de 1.200 kg, evitando grandes acumulaciones de fruto y reduciendo la compactación durante el traslado. De esta forma, la aceituna llega a la almazara en las mejores condiciones posibles, preservando su integridad y frescura.

Reducimos al mínimo tanto el tiempo de espera como la manipulación del fruto para limitar procesos de oxidación y fermentación que puedan comprometer su calidad.

Frescura, aromas y matices protegidos desde el árbol hasta el momento de la molturación.

Extraer sin alterar

Una vez en la almazara, la aceituna comienza inmediatamente su molturación. A partir de ese momento, nuestro objetivo es intervenir lo mínimo posible para preservar todo aquello que el fruto trae consigo desde el olivo.

Realizamos una extracción en frío, sin superar los 23 °C, controlando cuidadosamente la temperatura durante el proceso para conservar la intensidad aromática, la frescura y los matices propios de nuestra Selección Verde Picual.

No buscamos obtener el máximo rendimiento de cada kilo de aceituna. Buscamos obtener su máxima expresión

La naturaleza decide cada edición

Solo cuando finaliza la elaboración conocemos la cantidad de AOVE que la cosecha nos ha permitido obtener.

No fijamos una producción para después buscar cómo alcanzarla. Seleccionamos únicamente el fruto que cumple nuestros criterios y elaboramos exclusivamente el aceite que nace de esa selección.

Por eso, cada campaña da lugar a una edición limitada diferente, determinada por el campo, el estado del fruto y el rendimiento obtenido.

Una vez conocemos el volumen final, determinamos el número exacto de botellas que formarán esa edición de nuestra Selección Verde Picual.

Ni una más